jueves
domingo
viernes
miércoles
domingo
martes
Las tripas de un hombre también son el alma de su hermano.
El Dios de un hombre es el escalvo del otro.
La caricatura de un sujeto también es el credo del tonto.
Lo que para uno es flirtear para el otro es violar.
dos definiciones para la misma forma.
"Lo que tu llamas nacer es empezar a morir.
Lo que tu llamas morir sólo es terminar de morir.
Lo que tu llamas vivir es morir fingiendo que estoy viviendo."
y Dios tuvo que caminar hasta la cocina y tuvo que sacar su propio vaso.
En este vaso tuvo que vertir su propio alcohol.
Por esto, su mujer deberá pagar una deuda horrible.
Ahora todas las mujeres van a pagar la cuenta.
Y tienen que dejarme propina.
La cuenta que cada mes del año les llega contra su voluntad.
Una resaca creciente. tinta irritada.
Calambres de migraña. Y el Tapsin Predual no es solución.
Ahora tómate otro copete.
Lee esta receta:
BloodyMary.
Todo tu dolor sufrimiento y rabia,
serán lavados en un mar de sangre.
Aquel que creó tu océano
no se hunde
él flota
En tu dulce menstruación
él se cree pirata.
Me da susto.
Pensar que la vida es un bloody mary.
sangre y alcohol.
Alzo mi vaso y hago un salud!
Por las cosas que me hirieron hasta el fondo.
Y hasta ver el fondo del vaso
hago salud!
Oiga mesero! lleneme el vaso hasta el borde
y deme un tampón
para limpiarme la menstruación
que me chorrea por la barbilla
Y ahogar la sangre de este mes.
temeraria y eterna,
la mancha de ketchup
de tu triste entrepierna.
lunes
tata dios:
Señor, déjame caer en el baño de un bar de tercera. Un cuchillo al hígado, mi cráneo abierto con una botella de cerveza, un disparo al espinazo; mi rostro salpicado de saliva, sangre y cerveza. O con la mitad del cuerpo metido en el urinal y lo último que voy a sentir será el filo amoniacal del hedor a orina… donde quieras, Señor, pero no en el pabellón, no en cama, no durmiendo, porque el instante e que enfrentas la muerte, por lo que dura ese momento, eres inmortal.
miércoles
me casé con una rata

La cerveza se derrite en el sofa.
mi mundo mi tele y mi comida.
y aparte de escuchar los gruñidos de mi guatita... no hay mucho más que hacer.
si, lo sé, transpiro mucho. los pantalones se me caen siempre que me agacho y me vuelvo a parar. me pica entre los dedos de los pies. si, lo sé, me casé con una rata.
te odio. hablo solo. todos me miran como me desangro.
y alguien me toca el hombro cada 5 minutos. y ya nadie habla español. ¿alguien se tomaría la molestia de decirme si me estoy volviendo imbécil?
te odio. hablo solo. y después de un rato ya no sientes nada... aguantas la paliza.
soy un cuerpo que se balancea. engancha una correa a la barra de la ducha, y balancéate.
un trago me necesita. pero yo no. y noy a derramar lágrimas, así que bésenme las nalgas, periodistas, cucarachas y refrigeradores.
¿Dónde están los niños?... preñándose, tomando drogas o mendigando. en la cima del mundo. en libertad condicional tienen que firmar cada 3 meses... en partidos de fútbol. en las manos de los mismos pedófilos de siempre. decapitados. en la portada de los futuros libros de historia. caminando sobre agua. clavados a cruces.
sábado
atrapado
viernes
jueves
La tua lingua e' mia, mia, MIA!!
martes
pedacitos de neoprén
domingo
gizmo caca
Cada vez que alguien te pide la mesa nueve o la mesa diez que hay junto a la chimenea y luego se quejan del humo y de que hace demasiado calor y te piden que les cambies de mesa, te tienes que tomar una copa. Nada más que un sorbo de lo que tengas a mano.
Un día normal en la vida de Sergio B, el rey de los esclavos.
Siempre es el día más largo del año.
Es un juego al que puede jugar todo el mundo. No es más que el coma personal de Sergio.
Un par de copas. Un par de aspirinas. Repetir.
Al otro lado de la chimenea del Comedor de Madera y Oro están los ventanales que dan a la costa. La mitad de la masilla que aísla los cristales se ha resecado y se ha resquebrajado de modo que el viento frío se cuela en el interior. Las ventanas sudan. La humedad interior de la sala se acumula en el cristal y gotea formando charquitos hasta que el suelo queda empapado y la alfombra huele tan mal como un lobo marino muerto en la costa durante las dos últimas semanas de febrero. Y en cuanto a la vista de afuera, el horizonte está taponado por vallas publicitarias, las mismas marcas, de comida rápida, de lentes de sol, de zapatillas de fútbol.
En todas las olas del mar se ven colillas flotando.
Cada vez que alguien pide las mesas catorce, quince o dieciséis que hay junto a las ventanas y luego se quejan de las corrientes de aire frío y del hedor de la alfombra empapada y chapoteante, y por fin piden en tono irritado otra mesa, tienes que tomarte una copa.
El Santo Grial de esos veraneantes es la mesa perfecta. El asiento del poder. La ubicación. El lugar en el que están sentados nunca es tan bueno como el lugar en el que no los han sentado. Y el sitio está tan abarrotado que cuando intentas cruzar el comedor, la gente te clava los codos y las caderas en la barriga. Te aporrean con los bolsos.
Querido lector, mi único y gran amigo, antes de que sigamos, deberías ponerte algo más de ropa. Deberías hacer acopio de vitamina B. Tal vez conseguir unas neuronas extra. Si estás leyendo esto en público, déjalo hasta que lleves tu mejor ropa interior.
Antes de seguir, deberías inscribirte en alguna lista de donantes de hígado.
Ya te imaginas adonde va a parar esto.
Así es como ha terminado la vida de Sergio B-
Uno se puede suicidar de mil formas distintas sin morirse de verdad.
Cada vez que viene alguien con un grupo de amigas, todas delgadas y bronceadas y suspirando al ver la carpintería y los manteles blancos de las mesas, los jarrones de cristal llenos de rosas y helechos y toda la cubertería de anticuario bañada en plata, cada vez que alguien dice «¡Ay, es que tendrían que servir tofu en lugar de ternera!», tómate una copa.
Algunos fines de semana a esas mujeres delgadas las acompaña uno de sus maridos, bajo, regordete y sudoroso.
Cada vez que una de las viejas zorras locales llega tintineando sus joyas, la vieja señora Barrientos o la señora Román o la señora Burgué, cada vez que una de ellas llega y ve a alguna veraneante delgada y bronceada sentada a la que ha sido su mesa favorita personal desde 1965 y te dice: «Sergio, ¿cómo has podido? Sabes que soy clienta habitual todos los mediodías de martes a jueves. En serio, Sergio...». Entonces necesitas dos copas.
Cada vez que las veraneantes piden cafés con espuma de leche o infusión de hierbas o sucedáneo de café a base de amaretto espolvoreado o cualquier cosa a base de soja, tómate otra copa.
Si no te dan propina, tómate otra.
Esas veraneantes. Llevan tanto delineador de ojos que parece que lleven gafas. Llevan pintura de labios de color marrón oscuro y cuando comen se les despinta la parte de adentro. Lo que queda es una mesa llena de niñas flacas con aros de suciedad alrededor de la boca. Sus uñas largas y ganchudas son del mismo color pastel que los platos.
Cuando es verano y aun así tienes que avivar el fuego humeante, quítate una pieza de ropa.
Cuando está lloviendo y las ventanas traquetean por culpa del viento frío, ponte una pieza de ropa.
Un par de copas. Un par de aspirinas. Repetir.
Cuando entra la amiga de tu madre (la dueña de Sikaru) con su hija, Josefina (la ballena), y espera que le sirvas como si fueras su esclavo personal, tómate dos copas. Cuando las dos se sientan en la mesa ocho y la abuelita Wilma le dice a la amiga de tu madre «Este muchacho sería un artista famoso si se esforzara», tómate una copa.
Las veraneantes con sus anillos de diamantes y sus pendientes y sus pulseras de artesanía, con todos los diamantes deslustrados y grasientos por culpa de la loción bronceadora... Cada vez que te pidan que les cantes el «Cumpleaños feliz», tómate una copa.
Cuando tu jefa de sesenta años te mira de arriba-a-abajo y te llama «chiquitito» en vez de Sergio...
Cuando su abuela, Wilma, te dice:
—Chiquitito, cariño, tendrías más dinero y más dignidad si te dedicaras a escribir o a la fotografía
Cuando todo el comedor lo oye...
Un par de copas. Un par de aspirinas. Repetir.
Cada vez que Gabriela Arenas pide el surtido Deluxe de sandwiches para el té con queso cremoso y queso de cabra y nueces picadas en forma de una pasta fina y extendida sobre tostadas delgadas como el papel, luego se come un par de bocados y deja el resto para la basura y luego dice que te apunten a tu cuenta todo eso además de un té Eari Grey y un trozo de tarta y tú ni siquiera sabes que lo ha hecho hasta que te llega la paga y solamente hay cuatro mil pesos después de todas las deducciones y hay semanas en las que acabas incluso debiendo dinero al Restaurante Sikaru, y al final te das cuenta de que eres un mesero probablemente atrapado en el Comedor de Madera y Oro durante el resto de tu vida, entonces tómate cinco copas.
Cada vez que el comedor está abarrotado y todas las sillas de brocado dorado están ocupadas por alguna mujer, y están todas quejándose de que el trayecto en micro desde Reñaca es lentísimo y de que en Viña faltan estacionamientos y de que antes nunca había que hacer reserva para comer y preguntando por qué no hay gente que se queda en su casa, porque demonios, es que es demasiado, es que todo son codazos y voces estridentes y ansiosas preguntando direcciones y pidiendo crema para el café de origen no animal y vestidos de tirantes de la talla dos, y la chimenea sigue ardiendo porque es la tradición del local, quítate otra pieza de ropa.
Si llegado este punto no estás borracho y medio desnudo, es que no estás prestando atención.
Cuando Eli, la cocinera, te coge en la cámara frigorífica, te pone una botella de jerez en la boca y te dice:
-¡Sergio, cariño, salud!
Cuando eso pase, brindas con ella usando la botella y dices:
-Por mi novia cerebralmente muerta. Por la nuera que me hace la vida imposible. Por mi departamento que nunca le llega el sol. Por la chiflada de mi senil suegra, que apenas toca los sandwiches de brie y de cebollitas verdes...
Y te tomas una copa extra.
Cada vez que algún viejo fósil acartonado de alguna buena familia de la Quinta Región intenta explicarte que él es un Burton pero que su madre era una Seymour y que su padre era un Tupper y que la madre de él era una Cariyle y que de alguna forma eso la convierte en tu prima segunda, y luego te pone una mano arrugada, fría y blanda sobre la muñeca mientras tú intentas retirar los platos sucios de la ensalada y te dice:
-Sergio, ¿por qué ya no escribes?
Y tú te ves a ti mismo envejeciendo más y más, y toda tu vida cae en espiral por el triturador de basura, entonces tómate dos copas.
Algo que no te enseñan en la facultad de literatura es que nunca, nunca tienes que decirle a la gente que antes querías ser artista. Para tu información, la gente te torturará durante el resto de tu vida explicándote que cuando eras joven te encantaba dibujar y escribir. Que te encantaba pintar.
Un par de copas. Un par de aspirinas. Repetir.
Solamente para que conste en acta, hoy a tu pobre e insoportable novia se le ha caído un cuchillo para mantequilla en el comedor del restaurante. Cuando se ha agachado para recogerlo, ha visto algo reflejado en el filo. Unas palabras escritas debajo de la mesa número seis. A cuatro patas en el suelo, ha levantado el faldón del mantel. En la madera, entre los mocos secos y el chicle pegado, decía: «No dejes que te engañen otra vez».
La inmortalidad de fabricación casera de alguien. El efecto perdurable de ese alguien. Su vida después de la muerte.
Solamente para que conste en acta, el informe meteorológico de hoy anuncia un tiempo parcialmente enturbiado por accesos ocasionales de desesperación e irritación.
El mensaje de debajo de la mesa seis, escrito con pulso débil y a lápiz, está firmado: “Maura Morrison”-
sábado
viernes
Que se oigan en todas partes mis últimas palabras. Que se oigan en todos los mundos mis últimas palabras. Oigan todos ustedes, sindicatos y gobiernos de la tierra. Y ustedes, autoridades que apañan negocios inmundos concertados vaya uno a saber en qué letrina para apoderarse de lo que no es de ustedes. Para vender el suelo bajo los pies de los que no
nacerán —"Que no nos vean. No les digan qué estamos haciendo”
¿Estas son las palabras de los omnipotentes directorios y sindicatos de la tierra?
"Por Dios que no salga a relucir lo de la Coca-Cola ”
"Ni el Negociado del Cáncer con los venusinos”
"Ni el Negociado Verde — Que no se den cuenta de...”
"Ni de la muerte del Orgasmo”
"Ni de los hornos”
Oigan: a todos ustedes me dirijo. Muestren sus cartas jugadores.
Paguen todo paguen todo devuélvanlo todo. Jueguen todo jueguen el resto.
Para que todos vean. En Times Square. En Piccadilly. Plaza de Armas. Place de la Concorde
"Prematuro. Prematuro. Danos un poco más de tiempo."
¿Tiempo para qué? ¿Para más mentiras? ¿Prematuro? ¿Prematuro para qué? Digo a todos que estas palabras no son prematuras. Estas palabras pueden ser demasiado tardías. Faltan minutos. Minutos para el objetivo enemigo.
"Archisecreto — Archivado — Para Uso del Directorio — La Élite — Los Iniciados —”
¿Son estas las palabras de los omnipotentes directorios y sindicatos de la tierra? Estas son palabras de mentirosos cobardes colaboradores traidores. Mentirosos que quieren más tiempo para más mentiras. Cobardes que tienen miedo de enfrentar con la verdad a los "perros", a los "negativos", a los "paranoicos", a las "bestias humanas". Colaboradores con la Gente Insecto, con la Gente Legumbre. Con cualquier clase de gente de cualquier parte del universo que les ofrezca un cuerpo para siempre. Para cagar por los siglos de los siglos. Para eso han vendido ustedes a sus hijos. Han vendido el suelo bajo los pies de los que nunca nacerán. Traidores de todas las almas en todas partes.
"No escuchen", les dirán. "Quiere arrebatarles el cuerpo y todos los placeres del cuerpo. Escuchémonos nosotros. Les ofrecemos el Jardín de las Delicias Inmortalidad Conciencia Cósmica Lo Mejor en Materia de Drogas. Y amor amor amor a baldazos. ¿Qué tal les suena muchachos? ¿Mejor que roca fría incorpórea y ventosa que les ofrece este otro? ¿No es cierto?".
A riesgo inmediato de descubrir que soy el personaje más impopular de toda ficción — y la historia es ficción — debo decir esto:
"Reúnan el estado de las noticias. Investiguen desde el estado hasta el autor. ¿Quién monopolizó el Amor el Sexo y el Sueño? ¿Quién monopolizó La Tercera y El Mercurio"? ¿Quién les quitó lo que es de ustedes? ¿Lo devolverán todo ahora? ¿Alguna vez han dado algo a cambio de nada? ¿Alguna vez han dado algo más de lo que tenían para dar? ¿Acaso no han vuelto a apoderarse de lo que habían dado cada vez que ha sido posible y siempre lo ha sido? Oigan: el Jardín de las Delicias que les prometen es una cloaca. La Inmortalidad la Conciencia Cósmica el Amor que les prometen es mierda de tercer orden. Sus drogas son venenos destinados a provocar el auge de la Muerte Orgasmo. Apártense del Jardín de las Delicias. Es una trampa devoradora de hombres que remata en una gomosidad verde. Tírenles a la cara ese sucedáneo de Inmortalidad, se hará trizas antes de que ustedes puedan salir de La Gran Tienda. Echen al inodoro sus drogas. Están
envenenando y monopolizando las drogas alucinógenas. Aprendan a hacerlas sin trucos químicos. Lo único que ofrecen es una pantalla para ocultar su retirada de la colonia-planeta-tierra que han administrado de manera tan lamentable. Para ocultar los preparativos del viaje y no tener que pagar a los electores después de traicionarlos y venderlos. Cuando tengan lista la huida volarán este lugar.
Y mi programa de austeridad total y resistencia total ¿qué puede ofrecerles a ustedes? No les ofrezco nada. No soy político. Esta es una situación de extrema urgencia. Y estas son mis instrucciones para la situación de extrema urgencia. Si se cumplen ahora mismo quizá impidan el desastre total:
"Pueblos de la tierra, los han envenenado. Ordena resistencia absoluta contra esta conspiración para liquidar a los pueblos de la tierra con sucedáneos que no sirven de nada. Ordena resistencia total contra La Conspiración y contra todos los que están metidos en ella.
Faltan minutos. Almas podridas por sus drogas orgasmo, carne estremecida, prisioneros de la tierra: es el momento de salir.
Con ayuda de ustedes podemos ocupar El Estudio Cinematográfico de la Realidad y reconquistar el universo del Miedo la Muerte y el Monopolio.
pedacitos de neoprén 2
jueves
Naked City - Shock Corridors + Igneous Ejaculation
CONCHETUMADRE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!CONCHEUMADRE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!CONCHETUMADRE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!CONCHETUMADRE!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!!
sólo sácame el cerebro del frasco.... por algún extraño motivo, esta música me recuerda a la drogas.
naked city -
asqueroso asquesoro asqueroso asqueros, me encanta! estos 54 segundos de música atraviesan más estilos e ideas de los que muchas bandas hacen en toda sus carreras combinadas.
John Zorn (experimental) - Beuysblock ? Duchamp/Etant Donne
uau! mi parte favorita son los sonidos del señor q come del plato de perro
miércoles
incertidumbre
martes
la tua lingua e' mia, mia , MIA!
domingo
Chavela Vargas - La llorona
esta vieja es de verdad. ni todos los festivales de musica electronica del mundo le hacen el peso a una sola de sus canciones... hoy por hoy... hoy por hoy los niños necesitan diez pantallas gigantes y tres trillones de megawats de sonido de maquinas para que el cuerpo se les sacuda... y un sucedáneo engrupido de espiritualidad para... no se qué........ todo está cada día más lleno de jetones que piensan que por 10 lucas la dosis y 15 lucas la entrada van a alcanzar la sabiduría y la paz espiritual... se tragan enterito el mojón de publicidad que les promete llenarles el cerebro de iluminación con todos sus efectos especiales y su personal entrenado y con toda su "buena onda" y con sus sectores VIP.....¡¡¡¡¡SECTORES VIP POR FAVORRRRR!!!!!!........ y miren a esta vieja que sólo necesita su alma y su voz para dejar la cagá y dejarme los pelos de punta...sin efectos especiales... ella hacía conciertos gratis alrededor del mundo....... a mi sólo denme mi chavelita vargas........................... igual me voi pal earth dance 23 24 25 de novienbre pa-pa-pa-pa-pa-pa, jeje..... ojala no resulte ser el fiasco que se muestra en su pagina de internet. ni los infiernos de ojos vacíos que han resultado ser las tocatas electronicas a las q he asistido...voi con la mejor disposición.... me gusta mjucho la electrónica....... pero a mi chavelita no me la toquen jejejejojojo. :-)
jueves
martes
fragmentos de hombres y mujeres ordinarios 1
-Negra.... tata dios me está llamando... me voy.
-te amo mi gordo.
-y yo a ti.
todo se queda en silencio.
tata dios.
Desastre Aéreo
Sólo recuerda tu mantra. El palacio de las siete puertas. Alegría, una hermosa chispa divina. Los chakras se abren. El chakra del plexo solar.
Al aterrizar soy un neumático que se deforma y se hincha cuando el tren de aterrizaje delantero choca con un golpe sordo contra la loza y el avión se inclina hacia la izquierda y se debate por un instante entre enderezarse o volcar.
Y se vuelca.
Mira las estrellas y habrás desaparecido.
Nada importa ya. Por la ventanilla se ve estática de TV. La guerra de hormigas. Y nunca más tendrás que estudiar para otro examen. Nunca más tendrás que cortarte el pelo ni pagar otra cuenta del agua. Nada importa ya. Ni tu mal aliento, ni tus mentiras.
El maravilloso milagro de la muerte.
Ninguna de tus responsabilidades.
Recorres el laberinto de tus propias venas colapsadas por conductos que revientan para derramar linfa caliente.
Preparado para evacuar los intestinos dentro de nueve segundos, 8, 7, 6…
La muerte comenzará dentro de cinco segundos.
Cinco, cuatro.
Cuatro.
Preparados para el último aliento.
Listo.
Tres, dos.
El alma se libera del cuerpo.
Listo.
Uno.
Inicia la muerte.
Listo.
Cada uno de mis chakras se abren por completo, todos al mismo tiempo, y soy la envidia de Buda. Se abren como flores de fuego y, en el centro de cada una, hay una deliciosa explosión de luz en cámara lenta.
Alegría, hermosa chispa divina.
Ni el cáncer al pulmón importa ya.
Tu carne ardiendo en la pista de aterrizaje y las flamas navegando hacia el cielo nocturno.
Estar en el mundo es como volar, pero sin alas.
Soy el chakra de tu glándula pineal.
Soy el chakra del tercer ojo.
Soy el chakra de tu garganta.
Soy el chakra de tu corazón roto.
Soy el chakra de tu plexo solar,
Soy el chakra de tu ombligo y el de tus genitales.
Abriéndose a fuego entre los restos de fuselaje estrellado.
En el Trabajo
-Anda a tu casa y cámbiate- Me dice la jefa.
Tengo 16 años y estoy sentado en el suelo de mi habitación, la puerta cerrada con llave, quemándome la parte exterior del brazo con la colilla de un cigarro mientras me llamo a mi mismo escoria humana. La sangre se derrama en mis pantalones. –Abrazo y acepto mi propia corrupción supurante-, le digo a la punta ardiente del cigarro. Lo hago girar sobre mi piel blanda y suave. –Arde, escoria, arde-.
Conseguí un trabajo de mesero en un pub de cervezas finas, media jornada por las noches. Acá no existen las cervezas de litro y todos los que vienen están dispuestos a pagar un mínimo de 2 mil pesos por una individual. El ambiente no podría ser más aburrido, como un acuario de moluscos. Este empleo alimentará mi odio clasista.
El martes me quedo dormido en el trabajo. Cuando despierto el teléfono está sonando y estoy solo. En mi sueño sonaba un teléfono, y no tengo claro si la realidad se adentró en el sueño o el sueño está suplantando a la realidad.
Tomo el manófono y contesto: Restaurante Sikaru, buenas noches.
Este es el lugar donde tengo 16 años y trabajo: Restaurante Sikaru, buenas noches.
El sol ya se puso y nubes negras del porte de Bolivia y Japón se amontonan en el horizonte.
No es que el local tenga ventanas; toda la fachada es un solo ventanal.
Mi jefa tuvo que salir para atender una emergencia pues su tortuga se ha perdido y me ha dejado a cargo. Es la una de la madrugada y estoy solo. Una noche lenta sin clientes y sin propinas.
Hablando por teléfono con mi jefa.
En su mente, mi jefa vive en Norteamérica.
Me pregunta por qué me he demorado tanto en responder, con una voz irritante que empieza en un gruñido grave y termina en un chillido agudo. Le digo que porque estaba durmiendo y soñando que sonaba el teléfono. Le pregunto cómo está su tortuga, y ella no puede ver mi rostro de indiferencia al otro lado de la línea. No me responde y el auricular grita que soy un hijito de papá irresponsable y que no me moleste en venir a trabajar mañana. Eso es suficiente para que mi rostro, que ella no puede ver, brille con un odio fosforescente. Le digo que no me importa; y que le voy a quemar el local; y que si algún día aparece su tortuga se la voy a destripar para hacerme una sopa. Enciendo un fósforo junto al transmisor del teléfono y le digo a la vieja zorra que ponga atención, que escuche bien porque ese es el sonido de su futuro. Voy a quemarle el local.
De verdad no tengo ninguna intención de hacerle daño a la tortuga, pero esto último no se lo digo, jo jo jo.
En su mente, mi jefa vive en Norteamérica.
Me dice que la policía se apresurará a detenerme y a llevarme a la silla eléctrica, y que mis ojos se escalfarán hasta salirse de sus órbitas, o, a lo menos, me pondrán una inyección letal. Una sobredosis de fenobarital y, luego, el sueño eterno.
Mientras derramo todo el licor fuerte: el ron, el wisky, el cogñac, el pisco sobre la barra y el suelo y entre las mesas, dejo el manófono junto al fono par que registre todo el suceso hasta que el plástico se derrita. Humedezco una toalla con un Ballantine de 12 años. Ignición. Salgo del local y estoy en primera fila para el mejor espectáculo de mi vida.
viernes
Pinochet Después del Golpe
Arqueó su espalda hacia atrás, inhalando grandes bocanadas de aire y, lanzando hacia el cielo la llamada del puerco, invocó a sus secuaces, quienes se apresuraron al estrado gruñendo y chillando como los cerdos que eran.
Anita Zarpas de Acero fue nombrada consejera de Estado. Así fue como los miembros más jóvenes del congreso fueron sujetos de indescriptibles vejaciones en los baños de ambas cámaras. Muchos instalaron baños químicos en sus oficinas con el fin de evitar la humillación.
A manos de un transexual llegó el mando de la Biblioteca Nacional. Inmediatamente exilió de las premisas al sexo masculino. Un mundialmente conocido profesor de filología salió con la mandíbula rota a manos de una lesbiana camionera cuando intentaba entrar en la biblioteca. Sus salones fueron destinados a alojar semanas enteras de orgías lesbianas las que recibieron el título del “Rito de Las Vírgenes Ungidas”, donde Pinochet fue visto más de una vez.
La Madre Hasbún, estrella de canal porno, asumió la oficina de Jefa de Protocolo, y provocó la ruptura de las relaciones diplomáticas con Argentina, cuando sorprendió al embajador trasandino metiendo las manos en su cartera durante un banquete ofrecido por la embajada Británica.
Paja-Ardiente, proxeneta, se convirtió en ministro de relaciones externas, y se fue de tour por el mundo con una veintena de sus “secretarias”, ejerciendo su despreciable mercado.
Un travesti conocido como don Gollito, encabezó la Comisión de energía Nuclear, y reclutó a todos los físicos en un coro de hombres, conocido en los casinos y catedrales de todo el país como los “Niños Atómicos”.
Luego, a hombres que quedaron arrugados y calvos al servicio fiel de su nación, se les abrieron sumarios llenos de mentiras arbitrarias y fueron despedidos del modo más grosero y, en muchos casos, literalmente se los arrojaba fuera de sus oficinas. Estafadores y mafiosos sacados de la cloaca más vil del mundo del hampa llenaron las vacantes en las oficinas más importantes.
Cuando la Suprema Corte derogó algunas de las legislaciones perpetradas por esta siniestra agrupación, Pinochet chantajeó a este augusto cuerpo de hombres de justicia, uno tras otro, bajo la amenaza de inmediato degradamiento al rango de Aseador de Baños en la Moneda… ahí eran sometidos al coito anal pasivo con mandriles culimorados. Entonces los venerables, honrados hombres se rindieron, uno tras otro, al abrazo de un simio vicioso que gruñe, mientras Pinochet, su esposa trofeo y el veterano alemán, Tío Paul, observaban el lamentable espectáculo con carcajadas de risa obscena, fumando conjuntamente un bong de marihuana. En el acto el presidente de la Suprema sucumbió de una hemorragia rectal. Pinocho (como le decía Paul con cariño) sólo reía y dijo en tono festivo: “Hay más de donde salió ese”.
Tío Paul, incapaz de controlarse, rodaba histérico por el suelo en convulsiones de risa, repitiendo una y otra vez, “¡¡me matas, Pinocho, me matas oj oj oj oj oj oj oj oj!!”
Un mandril le arrancó las orejas a mordiscos a un juez, quien imploró piedad, alegando por sus hemorroides. Pinochet le respondió: “lo mejor que hay para las hemorroides es la verga de un mandril por el culo, ¿cierto, Paul?”
“Cierto, jefe, yo mismo no usaría otra cosa.” Dirigiéndose al juez: “ya escuchaste al caballero, sienta el poto en esa silla y muéstrale a nuestro simiesco visitante cómo se trata en Chile al amigo cuando es forastero.”
Y así… los procedimientos de la corte eran llevados a cabo con un simio presente, aullando y cagando y meando y masturbándose sobre la mesa. Con frecuencia se aventaba sobre uno de los magistrados y lo desgarraba en jirones.
“Está dando un voto de censura”, agregaba el dictador con una risilla maligna entre dientes. Así se creaban vacantes que invariablemente eran llenadas con mandriles. Con el curso del tiempo, la Suprema Corte llegó a constituirse por nueve simios de culo morado. Y Pinochet, reclamando ser el único capaz de interpretar sus decisiones, ganó total control sobre la más alta instancia jurídica de la nación.
Entonces se propuso acabar con las restricciones impuestas por senadores y diputados. Tenía un cuerpo de idiotas entrenados para ir y cagarse sobre el suelo de ambas cámaras, equipados con látigos, cadenas, fusiles, bayonetas, nudilleras, lanzas y machetes. Marcharon por el Congreso dejando un reguero de sangre a su paso, derramando alquitrán hirviendo sobre los cuellos de los políticos. Finalmente una retroexcavadora enterró vivos a todos aquellos que no pudieron escapar. Los pocos sobrevivientes que intentaron rehacer sus vidas en el anonimato eran detenidos por sospecha y no se los vio nunca más.
Entonces, el comandante se entregó a una conducta tan vil y rampante que me es vergonzoso habla de ella. Instituyó una serie de competencias diseñadas con el fin de promover los actos e instintos más bajos que la especie humana es capaz de cometer. Estaba la competencia del Acto Irredento; la competencia del Truco Más Sucio; la Semana del Abuso a Menores; Jode a Tu Mejor Amigo y un largo etcétera. El premio era ser reconocido como el “Hombre Más vil de la Comarca.” Ejemplos: el adicto que robó un supositorio de tranquilizantes del culo de su abuela; el capitán de navío que se vistió de mujer y escapó del naufragio en el primer bote salvavidas; el cirujano que violaba a sus pacientes una vez anestesiados y así iban pasando los años.
Pinocho se retorcía con un odio fosforescente contra los seres vivos… deseaba degradarlos más allá de cualquier muestra de fealdad vista en la historia. Sólo soportaba a aquellos tan ponzoñosos como él mismo. Era un hombre de extremos. El promedio del ciudadano de todos los días, las dueñas de casa, los burócratas, lo llenaban de asco. Una de sus primeras medidas fue quemar todos los registros públicos. Miles de burócratas se arrojaban por propia voluntad a las llamas.
“Me van a rogar que los mate”, decía en ocasiones, mirando hacia las estrellas como buscando nuevas fronteras a su depravación.








